miércoles 10 de junio de 2009

Un año para el recuerdo




Posiblemente una de las decisiones que más me costó tomar, pero de la que se que nunca me arrepentiré.
El pasado fin de semana tuve la graduación del máster que hice en Cranfield. Creo que la foto lo resume todo.
Muchos recuerdos, gente estupenda, y muy poco más que decir.
Sigo pensando que debería ser obligatorio que los universitarios pasaran un año fuera...

domingo 17 de mayo de 2009

Cuentacuentos - Homenaje a Antonio Vega




























Un día cualquiera no sabes qué hora es,
te acuestas a mi lado sin saber por qué.
La melancolía me empuja a caer,
pero te siento cerca y me levanto otra vez.

No entiendo lo que pasa cuando luego te vas,
me siento tan perdida que quiero escapar.
Me pongo tus canciones y te escucho cantar,
el mundo se me para y ya no quiero llorar.

Te quedas con nosotros en cada canción,
nos dejas tu poesía anclada en el corazón.
Y aunque el tiempo pase te recordaré,
me quedo con tus letras que no olvidaré.

Y desde donde vayas volverás a cantar,
ya escucho tus acordes desde algún lugar...

martes 28 de abril de 2009

Cuentacuentos de regreso

Las palabras llegaron, como si tal cosa, cuando dejó de buscarlas. Le bastó una mirada, un pequeño rayo de cordura, un recuerdo perdido en su mente que se plasmó en su boca en el momento preciso.

- ¿Por qué discutimos?

Supongo que todos nos hemos hecho esa pregunta alguna vez. Lo difícil es hacérsela en el momento justo, y más aún, saber encontrar las palabras correctas para poner freno a esa situación que nadie entiende.

Aquella frase apareció en medio de miles de excusas y reproches, de palabras sin sentido y pequeños dardos cargados de una ira que ninguno de los dos quería provocar, pero que sin embargo hacía ya tiempo que flotaba en el ambiente.

Llevaba un rato buscando las palabras que hicieran que acabara aquello, preguntándose sin éxito cómo podían llegar aún a tiempo al cine, secar sus lágrimas de impotencia y olvidar aquella discusión sin sentido que les llevaba sin rumbo hacia uno de esos silencios que siempre se le hacían interminables.

En ese instante le miró y recordó la primera vez que montaron juntos en aquel coche. Le vinieron a la mente los primeros viajes, sus primeros besos y las primeras caricias cargadas de nervios e incertidumbre. Pensó en esa misma mañana, en lo que le gustaba despertarse y encontrarle a su lado, quedarse enredada entre las sábanas y sus brazos y escucharle respirar cuando aún tiene esa carita que se le pone cuando duerme.

Y entonces pensó que no sabía porqué se había enfadado tanto con él. Intentó recordar el origen de la discusión pero todo le parecían motivos vacíos y sin sentido, sentimientos que eran el resultado de miles de circunstancias que no tenían nada que ver con ninguno de los dos.

Una pregunta, una sonrisa y un abrazo acabaron con la discusión, y el origen y el motivo de esta historia tiene nombre de canción.


Pongamos que vuelvo atrás en el tiempo,
pongamos que estoy ausente en aquel coche,
mirando por la ventana.
Recuerda que entonces
dijiste “¿que pasa?"
"si vamos a estar asi, casi mejor cojo y te llevo a casa”
¡Que no!
Cambiamos la historia,
pongamos que entonces
ya sabía lo que ahora ya se con certeza,
que con mi canción hago lo que apetezca.
Sigamos entonces,
giro la cabeza
te digo que no pasa nada,
que en vez de ir al cine, prefiero ir a tu casa.
Y allá donde elijas,
quizá en la cocina,
mientras tú te haces un cafe,
yo te cojo del brazo, te miro, te abrazo y te digo:
“cariño, no quiero que acabe este cuento,
no quiero acabar escribiendo canciones teniendo que cambiar la historia”

domingo 12 de abril de 2009

Cuentacuentos: San Valentín Desubicado


Un año más una carta por estas fechas.

No sé por qué tanto romanticismo en el ambiente me llena de nostalgia, de recuerdos, de estupidez.

Cojo mi pluma, observo el papel, y las palabras salen del fondo de mi alma como si hubieran estado esperando a ser disparadas durante siglos.

En realidad sólo las he guardado retenidas durante un año, 365 días, desde la última vez que repetí el ritual de cada San Valentín.

Una vez más arrugo mis entrañas grabadas en papel y las lanzo a la papelera.

De nuevo una tregua de un año para fingir que puedo ser feliz sin ti.


lunes 23 de febrero de 2009

"Los conserjes de noche cuidan de los hostales"

Los conserjes de noche cuidan de los hostales,
hasta que las primeras luces cruzan los ventanales.

Anónimas historias, aventuras fugaces,

pasionales encuentros o tristes desenlaces.
A veces me pregunto si saben algo más,
si observan las historias,
a los que vienen y van.

Primeras experiencias de chicos impacientes,

o noches de descanso tras horas de pendientes,
destino de parejas,
cárcel de solitarios,
escondite de amantes
y recuerdo de tantos.

Nuestras primeras noches durmieron en sus camas,
y aún siento en mis mejillas el sol de esas mañanas.

Hoy recuerdo y me pregunto si volveré al mismo hostal,
a aquellas noches de sueños,
a ese enorme ventanal.

Me pierdo por la nostalgia,
sólo me dejo llevar,
y al llegar a aquella entrada,
todo sigue estando igual.
El conserje me sonríe,
¿acaso se acordará?
supongo que ciertas cosas
no se pueden olvidar.